Teatro de la Huella

Sigue en el camino

Sigue en el camino

Casilda, verano de 2007. Con Melo, sembrando un paltero.

Melo se muestra enojado o cascarrabias mientras guiña un ojo o se encoje de hombros...
...nos muestra la quinta, el gallinero y comparte su cosecha. Nos explica secretos de los animales y nos da la receta natural para todo...

Los Molinos, Santa Fe. Diciembre 2006


Candido Jóceres contó que de sus viajes aprendió mucho. Estuvo sin latir su corazón por unos minutos, mientras él aparecía como flotando en un lugar sin nada, donde sus seres queridos ya sin cuerpo, lo esperaban. Descubrío el hombre que al acercárseles no le hablaban, le susurraban, y susurrando le dijeron: Todavia no Candido, todavia no.


Partir



Domingo por la tarde. Después de tantos intentos y difucltades, partimos. Entre ansiedad por arrancar y un dejo de tristeza por algunos tragos amargos que bautizaron la partida. Las calles de Acebal quedaban atrás junto a aquellas manos en alto de vecinos, amigos, y niños. No faltaron los perros, escoltándonos con sus ladridos hasta el cansancio. Fué casi inmediato el cambio de aire, se sentían otros olores. La Pacha invitaba a pasar.
Varias personas se acercaron al camino "¡sólo para saludarlos!" nos decían, o "parte de mis sueños viaja con ustedes". La señora Elvis nos acercó, entre lágrimas y sonrisas, una bandera argentina, que desde ese momento viajó en nuestras espaldas. Dos gauchos simples y emocionados frenaron su Falcon desgastado aora estrecharnos fuerte la mano y acariciarnos con ese cachetazo que acostumbran aquellos hombres corpulentos a quienes tambien se les pianta un lagrimón.
El atardecer empezó a mostrarnos un cielo de varios colores: naranja, celeste, blanco, que se recortaban en el horizonte con el verde de los campos, mientras un hilo marrón marcaba el paso de los carros...

Acebal, 3 de diciembre de 2006